El Tubo de Luz se compone de esencia Lumínica Divina, conteniendo nuestros vehículos inferiores: físico, etérico, mental y emocional, los cuales permanecen unidos al yo superior y a la presencia YO SOY. No es visible ante nuestros ojos, ya que permanece a la dimensión espiritual.

Nuestro tubo de luz, lo podemos fortalecer día a día a través de nuestros sentimientos positivos ya que es energía pura en sí mismo. Es impenetrable y totalmente flexible. Al mismo tiempo que lo reforzamos, nos está brindando protección.

Por el tubo de luz descienden hacia cada uno de nosotros, archivos de información divina que percibimos a veces como ideas para nuestro nivel de conciencia. Por medio del tubo de luz, recibimos los datos de la red planetaria a la que todos estamos conectados de forma inconsciente, es por eso que cuando deseemos saber algo, solo debemos solicitarlo a nuestro YO Superior y relajarnos para que la energía pueda entrar libremente.

Nosotros siendo el canal receptor de Luz, vamos a recibir energía y verdad tan pura como el estado en el que se encuentre nuestro tubo de luz. Si existen bloqueos mentales o emocionales, se verá reflejado en la comunicación y transmisión de información.

Al realizar la práctica de meditación, visualizamos un tubo de luz blanca, con un brillo intenso que sale de nuestra coronilla y se dirige hasta nuestra presencia divina en quinta dimensión. Visualizamos que crece y se expande aproximadamente cinco metros, con un espesor de un metro; poco a poco con la práctica lograremos expandirla automáticamente.

Usa este decreto todos los días para tu protección. El manto de Luz es una actividad de Protección Divina, que debe ser consciente y regularmente invocada por el individuo para asegurar su eficacia.

 

Amada y radiante Presencia YO SOY,
Séllame ahora en tu tubo de Luz
De llama brillante de Maestro Ascendida
ahora invocada en el nombre de Dios.
Que mantenga libre mi templo aquí
de toda discordia enviada a mí.

YO SOY quien invoca el Fuego Violeta,
para que arda y transmute todo deseo,
persistiendo en nombre de la libertad,
hasta que yo me una a la Llama Violeta.

(Repetir 3 veces)